
Y de repente descubro que te quiero mas que a nada en el mundo, que mis pensamientos son dedicados a ti en todo momento.
Como si la vida se resumiera en tus labios, el tiempo se vuelve irrelevante. Eres un sueño flotando en mis ojos, paseante de horizontes desconocidos.
Si el cielo supiera que te quiero estaría celoso de ti, si alguna de las estrellas arrogantes estuviera consciente de tu belleza, y lo que causa en mi, sin duda alguna iluminaria tu corazón hasta hacerte sentir lo que llena mi alma, un cálido sentimiento que alegra mis días.
Engañoso es el placer de conocerte cada día mas, pues en cada mirada me convenzo de lo ajena que me resulta tu persona, estoy girando en dudas mientras mi mente de a poco se fija una meta.
Me faltan las palabras, se ausentan las ideas, el yo interactivo se pierde buscando una serie de palabras ingeniosas que resultan en la mas absurda expresión de silencio.
por pepe


