
¿Donde quedaron las ganas de expresar amor de manera espontanea? ¿Donde esta la habilidad de plasmar sentimientos en palabras? He buscado en mil sitios y sigo sin comprender, esto aunado a que la tonta frialdad de tu corazón resulto ser contagiosa.
Después de tanta confianza y hasta prepotencia de mi parte me topo con la realidad que congela lentamente la pasión que quedaba en mí, junto con los puntos que al principio plantee.
Con la esperanza de volver a mi mente y restablecer la fallida conexión razón - corazón, me manejo de las formas que aborrezco, tratando de pensar lo menos posible en como resolver los problemas ya que eso solo me frustra al no lograr los cometidos imaginados.
Me siento inútil en cierto aspecto que no mencionare por lo tonto que resultaría expresar la obviedad de las cosas, solo diré que detesto mi situación, estoy atascado en el medio de ningún lugar, con la descripción de ausencia dedicada a ti y la enumeración de tímida perversión…
Justo en el punto donde no me importa lo que pase o más bien no pase entre nosotros, pero como lo dije es solo relativo. Estoy cansado de retener si es que así se puede decir a alguien que aparentemente no lleva el mismo rumbo que yo y de lo que esta causando en mi manera de responder ante situaciones de desenlaces potencialmente anhelados.
Me transformo sin quererlo en alguien frio y aburrido, cansado de sonreírte, con el silencio como escudo. Ante la constante evasión de tu parte, sigo buscando la manera de deshacerme de mis miedos injustificados, de esta manera de no pensar. A decir verdad puedo amarte aun delante de las pasadas que mi ser material tiene que soportar al momento, pero eso no asegura nada cuando llegue el día en el que me harte de tus no–acciones.
Estoy seguro que después de las decisiones tomadas no encontrare a alguien igual, pero que mas da, será mejor que siga buscando las habilidades y destrezas que alguna vez se hicieron surgir para sorpresa mía y de los mismos. Tal vez estén ocultas detrás de sentimientos que aun no quiero descubrir, detrás de instantes perdidos en el infinito etéreo del entorno flotante de mis pensamientos, donde el ser espiritual aun no regresa.
Si seguir buscando las cualidades perdidas significa sacrificar los sueños y desperdiciar pensamientos noctantes, estoy enteramente dispuesto, ya que la probabilidad de salir dañado es omnipresente, ¿que más podre perder?
Las demás opciones son tontas e inútiles, ¿que hay de crear un mundo nuevo a tu alrededor? donde las cosas serán perfectas como las podría imaginar, donde identificaría aquellas cosas que se jamás volverán, donde las palabras al fin sobrarían de manera que podría al fin relajarme a disfrutar, pensamientos utópicos son lo que esto parece, sentimientos nublados difíciles de expresar…
¿Que hacer en tales planteamientos? ¿Como respondo a necesidades nulas?
¿A donde van los besos evadidos? ¿Como gastar las caricias que se quedan en mis manos? ¿Donde vivirán los abrazos eternos? Cuestiones inherentes que seguirán lastimando aun más al corazón. Confió en mi acertivismo y en mis capacidades exponenciales para herir, retare al destino y decidiré quedarme aquí, para cambiar el rumbo de tu vida, ponerlo si se puede paralelo al mío y así lograr los cometidos calculados...
El reloj sigue matando al tiempo, eliminando desalmadamente los momentos que se escapan de mis manos y recordándome inevitablemente a los fantasmas de otra vida que acabo hace poco. Puedo reducir el impacto de su comportamiento haciendo caso omiso de lo que no sabré jamás, pero no podre detener la marcha cíclica del perforador de alegrías. Tengo que actuar en pro de la sabiduría arquetípica que reside en mí y por fin comprender porque sigo aguantando tus extraños e impredecibles comportamientos que solo logran herir.
Aquí culmina mi teoría de la nada, de mi extraño humor y del desierto en mi corazón...
por pepe

