Después de esta peculiar primera incursión a la cámara generadora de déjà vu ubicada en el propio estado r.e.m, he realizado un par de aproximaciones respectivas al mecanismo de dicho generador.
La corta visita a los círculos de demencia y el encuentro con el Yo desconcertante me han dado un par de respuestas interesantes acerca del tema, no es hasta ahora mucho tiempo después, que he logrado relacionar las características del extraño idioma expresado en aquellos parajes de ajena familiaridad. Al parecer, y tratando de convertir y emular las acciones errantes del Yo demente, aquel generador se alimenta del lunatismo acumulado tras tantos años de observar a los astros y a nuestra luna, que en tiempos eternos irradia demencia procedente de uno de los 6 rincones de la bóveda astral. Dicho lunatismo ha moldeado aquella cámara onírica en donde el potencial acumulado es capaz de acelerar al generador mismo a velocidades fuera del entendimiento humano, que tan ingenuo se limita a la rapidez de los fotones. Dicha aceleración aunada a su trayectoria errante, abre a su paso el camino Warp, doblando el espacio-tiempo conocido.Una vez dentro del wormhole de colores indescriptibles se logran diferenciar dos aspectos determinantes en cuanto a las trayectorias que la burbuja Warp recorre. De inicio se destaca el hecho de no tomar la salida parcial hacia la quinta dimensión, ya que resultaría redundante entrar de nueva cuenta al mundo onírico, a decir verdad si se intentara esto último se crearía una paradoja capaz de colapsar las bases del r.e.m, incluso aquellas forjadas con el fuego del infierno onírico y los vientos de la mente. Por suerte el Warp sigue su movimiento y en fracciones de tiempo de Planck aquel oxidado y luminiscente mecanismo logra lo impensable: concreta de manera exitosa el viaje en el tiempo. Lo dilata y contrae a voluntad, separándolo incluso de su extensión espacial, haciéndolo avanzar y retroceder a instantes específicos de nuestra vida. Nos observa, nos vigila, siempre lo ha hecho, desde el inicio ha recopilado la información pertinente para poder generar aquellas imágenes que de a poco libera a nuestra mente, durante los sueños, en momentos clave, quizás en pro de la cordura emocional, o para conocimiento primordial. Como es común al despertar olvidamos todo, al menos todo lo que importa, sólo quedan vestigios de sueños absurdos, avergonzantes tal ves, matices comunes de interrelación, nada interesante. Es sólo cuando llegamos al punto exacto en el cual se han posado las visiones, que entendemos nuestro anterior conocimiento del "presente". Claro que es necesario dominar este tipo de conocimiento puro, y lo llamo de este modo debido a que es simplemente eso, conocimiento adquirido con anterioridad. Lo demás son sólo pequeñas asignaciones circunstanciales, ya que nada de lo que podemos ver es real. Pero no quiero ir a ese tema, no por ahora. Continuare mis teorías diciendo que hay momentos en los cuales ese viejo generador de 'lo ya vivido' hace uso de sus magníficas capacidades para dominar el tiempo y nos muestra de manera a veces enfermiza aquello que ya nos ha ocurrido, en el pasado o en el futuro, eso que ya hemos soñado, pero déjenme aclarar, no ha sido un sueño. Verán, como parte importante del onirismo, el generador de déjà vu internado en nuestra mente transporta a nuestro ser noctante a esas dimensiones temporales visitadas, ya sea con imágenes, sensaciones e ilusiones creadas en el punto en el que se unen los sentidos receptores con los sueños, justo entre las formaciones psicogeológicas y las enormes puertas del entorno flotante. Eso nos da la percepción de que lo hemos soñado anteriormente, solo por ubicarse en esa quinta dimensión. Creo firmemente que los motivos por los cuales se ha instalado en el r.e.m habitual es por las sorprendentes características del mundo noctante y por el potencial y la libertad espacio-temporal que posee.Aun así me es difícil entender el motivo de estas visiones proyectadas durante los sueños y empalmadas con la realidad. Es una peculiaridad que nos recuerda las habilidades perdidas a través de los últimos eones, es un recurso en extremo poderoso, capaz de mostrarnos una ligera porción de lo que hay allá afuera, lejos del mar de la ignorancia auto inducida que nos rodea. El generador de déjà vu juega un papel importante dentro del autoconocimiento y la sanidad mental. Evapora con sigilo la incertidumbre que acompaña al futuro, se mezcla con el pasado, infecta el presente. Crea redundancias temporales de inexplicable procedencia, es quizás la herramienta del conocimiento y el arma onírica por excelencia. Es el vestigio de tiempos anteriores, tiempos en los cuales los seres habitantes eran poseedores y controladores del entorno y su interconexión con el ambiente, sólo entonces el ser inerte definía con claridad al ser material, a la vez que el ser material se fundía a la perfección con el ser demencial. La masa basculante lo componía todo, incluso esa burda prisión conocida como cuerpo.
-Tlahui Colotl
