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Tlahui

Fuera del entendimiento regular de las personas, mas allá de los parajes mas lejanos, oculto de la mirada de curiosos y pensamientos de estudiosos, expuesto a la ciega confianza de los mares de la ignorancia, está el hogar del alacrán.
Aquel sitio donde se posan las ideas flotantes de cuestionada fiabilidad, encontraras al Tlahui, fabricando con relativa facilidad las palabras que halan del espacio ingrávido a los pensamientos que alivian los pedos mentales.

jueves, abril 14, 2011

Un par de palabras



Hay un par de ideas flotando en mi mente, revolotean y dan vueltas chocando entre si, son fruto de la reflexión cotidiana acerca de la simpleza local. 
Hay un par de historias que quiero contar, tan complejas e interesantes como las palabras que aun no conozco, sin duda darán mucho de que hablar. 
Hay un par de manos solitarias, intentan expresar sutilmente los sucesos vividos por mi psique hace más de dos años, jamás lo lograran. 
Hay un par de sentimientos encontrados, enredados y atrofiados por el desgaste que le dan los vientos provenientes de aquel septiembre que no los dejaran prosperar, por eso algún día morirán. 

Hay tantas cosas que quisiera decir, hacer, beber, mirar, tocar, escuchar, olvidar... sin duda será imposible, pero el intento hare... El Tlahui Colotl sigue en pie…






Por pepe

De recuerdos y paletas





Desde hace algunos años, cuatro o tal ves más, he estado anclado al pasado, atrapado en el tiempo en el que las luces del camino de siempre iluminaban la tierra inerte aparentemente muerta por la soledad que inundaba el sitio, cuando las nubes no eran tan calladas como lo son ahora, cuando los brazos del reloj seguían en pie.

Algunas veces han sido tonterías las que me mantienen atado de cuerpo y alma al recuerdo, otras fueron cosas mas serias, memorias acerca de mi despertar a la vida tal y como la concibo en este mismo instante, cuando descubrí lo que el destino me tenía guardado, cuando me di cuenta de la existencia de eso a lo que llaman amor. Lo relevante de todo esto es que de alguna u otra manera los recuerdos no me han permitido ser feliz. Pienso en todo lo que me he perdido, todo lo que he dejado de lado solo para poder ser parte de la tortura diaria. Minutos, horas, días enteros desperdiciados por completo, días que se han ido con gritos como sonorización principal y las perras que se conocen como lagrimas para el gran final.

He pensado por algún tiempo en esto, a un niño pequeño le regalas un dulce, una paleta redonda llena de colores que jamás había visto, colores tan extraños que si quisiera nombrarlos o al menos describirlos jamás podría. Luego le dices que esa paleta es la más grande, dulce y deliciosa del mundo entero, la inocencia del niño da cabida a esta declaración.
Pasa el tiempo y el sabor de la paleta es cada vez más cotidiano, se pierde la textura, su boca se empieza a cansar de siempre lo mismo y aunque juro una y mil veces que esa era la paleta más grande que había tenido, la más hermosa y colorida, se empieza a dar cuenta de que no es la gran cosa.
Un día dentro de la cotidianeidad de la vida de ese niño, llegó alguien con otra paleta y la pone a su alcance, el niño no le presta demasiada atención pues el ya tiene una, no podrá comerse las dos, se va a empalagar, se le pueden caer los dientes tal como le dijo su mamá. Pero hay algo distinto en el nuevo caramelo, parece mucho más grande y deliciosa, acaso será la versión mejorada de su paleta? El niño se molesta, se confunde, lo aborda la tentación y la curiosidad, al parecer lo timaron la vez anterior, ahora encontró algo más grande, más lindo, más especial, más dulce, más caro y más valioso. Empieza a creer que esa paleta durará un poco más, le brindará más satisfacción y le devolverá la ilusión así que el pequeño hace lo impensable, lo que prometió jamás haría, cambiarla.

Algunas personas suelen pensar en el amor de maneras distintas y extrañas, yo lo veo como un enorme dulce, una paleta azucarada tan deliciosa como nociva.
Dicen que todos llevamos a un niño por dentro, si esto es cierto a la personita dentro de mi le encantan los dulces.

Será mejor que me enfoque en el presente y disfrute de mi aparente niñez emocional.








Por pepe

AVANZA









A través de los años he recorrido mas de un par de caminos inciertos que me han llevado a los lugares mas  extraños, he caminado toda mi vida y aun no me siento cansado, solo un poco fatigado. Las suelas de mis zapatos se ven gastadas, pero sigo de pie.

Algunos de los caminos han terminado en brechas oscuras difíciles de circular, a pesar de eso no me he detenido ni arrepentido, porque  me han servido para algo, aunque aun no estoy consciente de para que. Otros me trajeron con dificultades hasta donde estoy ahora, no puedo regresar, aunque no lo he intentado algo dentro de mi actúa como si tratara de impedírmelo, creo que ni siquiera quiero hacerlo, ese algo me ha persuadido, no miro hacia atrás.

Nunca antes había dudado ni titubeado, me he comportado con cierta seguridad, con un aire de certeza a cada paso, incluso lo han visto como arrogancia, soberbia, prepotencia, pero no.

Ahora estoy parado en esta esquina, miro hacia arriba y veo el letrero que dice "vida", ahora entiendo todo, tarde o temprano tendré que decidir por cual camino seguiré, se agota el tiempo y no se si cruzar la calle y arriesgarme a lo peligroso que es el trafico a estas horas, o si dar vuelta a la derecha sobre la acera. Si decido cruzar sabré muy bien hacia donde voy porque lo puedo ver desde aquí, pero si decido dar vuelta, si doy vuelta sobre la acera hacia el lado desconocido no se exactamente que es lo que encontrare, de algo estoy seguro, no hay marcha atrás.

En que dilema me he metido, empiezo a creer que tal ves de eso se trata todo esto, muchos se encuentran cruzando la calle, puedo verlos, algunos tranquilos y otros apresurados, unos cuantos afortunados tienen la ayuda de los que controlan el sistema, pero la mayoría no.

Ya han atropellado a un par, están en el suelo, nadie los auxilia, los autos siguen pasando por encima de ellos, aun así la gente continúa cruzando, no notan su existencia, los han excluido, los han ignorado, no tienen precaución.

Una gran cantidad ha llegado satisfactoriamente al otro lado, pero parece que ya no saben que hacer, algo me perturba, no he visto a uno solo circulando hacia o desde la acera de mi costado. Dentro de un rato le estorbare a la gente que quiere cruzar, entorpeceré al sistema, me empujaran y se enfadaran conmigo. La gente acelera su paso, no veo nada claro, todos en la acera de enfrente se ven consternados, confundidos, no es lo que querían, están dejando de sonreír, empiezan a pelear, solo quieren volver a ser pequeños.

De repente hago lo impensable y miro hacia atrás, pero no veo nada, solo el vacio de una vida sin riesgos, a diferencia de los demás tengo la necesidad de cambiar, de salir de esa calle tan concurrida, por mas que espero el trafico no termina, doy un par de pasos y todos alrededor miran expectantes, odio que miren mis acciones, no se que buscan o que quieren de mi, solo se que me incomodan, camino hacia mi derecha, se esta haciendo de noche, las luces del camino iluminan mi paso, y me encuentro con lo que jamás se me ocurrió.

Ya sea cruzando la calle, doblando en las esquinas, tomando retornos, o estorbando en la acera, esta vida se trata de algo, avanzar. […]








Por pepe

lunes, abril 04, 2011

Breves anotaciones acerca de nada





Ahora después de tanto siento de nuevo aquella extraña emoción inexplicable y espontanea que hace tiempo me abandono, es tan bello el sentimiento que se aloja en mi pecho y aplasta con fuerza a mi corazón haciendo que me sofoque y redescubra que aun hay algo con vida dentro de mi.
Sonrío a la nada, mis ojos se humedecen, si me descuido empezaran a brotar lagrimas de ellos, pero no serán amargas como estas a las que últimamente me he acostumbrado, sino con sabor a sal, sal que cuando toca mi paladar se vuelve dulce.
Hoy recibí una noticia, me entere de algo que seguramente resultaría tonto y carente de importancia para los demás, pero a mi me alegra, me hace creer que al menos uno de esos sueños de playa serán posibles algún día en el futuro.
Solo quiero correr a aquel patio de mis sueños, a ese que hace mucho no me atrevo siquiera a acercarme, quiero sentarme en la resbaladilla, quiero rodar en el pasto, quiero cruzar el pequeño cerco blanco que rodea la casa perfecta, en la cual por tantas tardes viví, en cuyo patio tantas veces jugué a ser grande.
Quiero abrir la puerta, entrar despacio y tomar por sorpresa a las personas que quise tanto, a una de ellas en especial, quiero decirle que no habrá más dolor en el cielo, que ya no importa si es negro o azul, no lo veremos llover jamás, las nubes que vengan simplemente se irán a otra parte, no habrá más sombras, no habrá oscuridad.

Veremos películas de autos veloces en el sofá que por poco se encarna a mí, revivirán los tiempos anteriores, cuando veíamos caer el cielo en forma de pedacitos de hielo, podre beber whisky robado con refresco de cola, pero nunca será lo mismo.
Nada era preocupante, nada como ahora, vista de lince.
Pensar esto me hace sentir otra vez especial, aun sabiendo que es imposible de realizar, ya que no existe tal cosa, es solo que esta simple idea me reconforta, alivia mi carga, logra que me olvide de todo lo malo que existe, puedo pensarlo por horas,  hace que el aire sea más puro, más fresco, más respirable!




por pepe