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Tlahui

Fuera del entendimiento regular de las personas, mas allá de los parajes mas lejanos, oculto de la mirada de curiosos y pensamientos de estudiosos, expuesto a la ciega confianza de los mares de la ignorancia, está el hogar del alacrán.
Aquel sitio donde se posan las ideas flotantes de cuestionada fiabilidad, encontraras al Tlahui, fabricando con relativa facilidad las palabras que halan del espacio ingrávido a los pensamientos que alivian los pedos mentales.

martes, diciembre 03, 2013

Elena

Como una idea confusa, tomando increíble fuerza en el interior del subconsciente, diciéndome cosas erróneas de la realidad, convenciéndome de la más absurda versión de la vida. Te pienso.
Como un día de playa, con lo más bello del paraje danzando eternamente frente a mí, de una forma terriblemente bella, con la certeza del viento acariciando la superficie del golfo, con la arena cortando mi piel, y mis pies en la arena haciendo lo propio. Te siento.
Como una belleza indecible, escoltando la puesta del sol detrás de los cerros, como cielos claros y arreboles carmesí, con una luna creciente esperando por su turno para ser el nuevo motivo de asombro, bien acompañada por el grande Orión en el poniente. Te veo.
Horrenda ilusión perdida, como pérdida de tiempo es la ilusión mal fundada. No hay como decirlo mejor.
Cómo fui a hallar belleza en los confines del infinito, dañado por los años. Pero que buenos años han sido si resultaron en eso.
No hay mejor detalle que el que no se espera recibir, una canción, una sonrisa extraña, un cielo soleado en día nublado. Tú conmigo, yo contigo.
Pero eres inestable portador de pensamientos, ya deberías saberlo, eres tanto víctima de los halagos como de los desaires. Te lo digo fuerte para que me oigas, te lo digo suave para que lo recuerdes, lo digo de cualquier modo. En mis viajes warp al interior mismo he encontrado seres extraños, queridos y ajenos, en esos parajes de los que tanto hablas, a los que llamas hermosos, peligrosos al fin. Todos ellos me han enseñado algo primordial, todos menos tú, tú ya no sabes distinguir la realidad, tu sentir es sublime, es potencialmente torpe.
El cielo nocturno es claro, las estrellas hablan con la claridad propia, es justo que sean escuchadas, incluso por el más modesto de los ebrios vagabundos que caminan debajo de ellas, incluso por ti.
Escucha lo que te dicen, ellas que te miran con aprecio, que te han visto caer, y te han dado la inspiración necesaria para levantarte y andar. Escúchalas. Presta atención, no hablan más de ella. ¿Y quién es ella?
Alí le ha puesto un nombre, creo que, atinado a la situación, debería yo Tlahui, entonces, hacer lo propio.  tu musa a la que llamaré por gusto propio Elena, la que es torpe con su búsqueda de existencia mínima, ha entrado en un estado de letargo emocional hacia tu mera persona, y tú no logras verlo, eres lo que creo podría llamar un ciego de las cavernas, te ha sido innecesario ver más, pues todo es oscuridad para ti.
Cerca del primer horizonte, pasada la puesta del sol, esta ella. Elena juega, se emociona y revolotea, todo alrededor de ti, pero jamás para ti. Puedes verla, estar cerca, pensarla, sentirla y olerla. Puedes escuchar su voz, deleitarte con su risa y sonrisa, te atrapa, estás perdido en ella, pero ella no es de ti, lo que tú eres de ella.
Va y viene, y luego se va, sabes que nunca estuvo, y que jamás se fue.
Su presencia por ratos es etérea, te trata como a un niño, de torpes palabras, de no movimientos, de estupidez humana, carente de madurez. Que atinada.
 Se ha acercado demasiado, puede ver tus grietas, terribles muestras de lo dañado que está el interior. Tus palabras, lejos de crear una senda para recorrer, crean un camino lastimoso que nadie busca sortear, mucho menos ella. Por eso debes callar, morador de los sueños, callar en pro de no fastidiar las cosas más. No como fastidiaste lo único bueno que tenías, y que de paso me ha fastidiado a mí.

Tu estúpido andar se nota, ¿qué esperabas que hiciera Elena? ¿Qué esperas que haga? Dudas inherentes, ¿las recuerdas? No creo que recuerdes más. Te doy estas palabras y harás lo que creas mejor. Solo cuida a los involucrados, suficiente daño has hecho, corrige el camino, dedica tu vida. Volvamos a ella.

sábado, junio 01, 2013

Sex, Coffee & Tears, please.



Este breve texto comienza pero no termina, es una exposición muy ligera, informal y superflua de la importancia de alejarme de ti,  porque el mundo no gira alrededor tuyo, y es importante empezar a darlo a conocer, para que la gente lo entienda y lo aprenda, empezando por mí. Escuchaste Tlahui? Alí? Todos los demás?
Eres tan solo una ilusión, un fantasma extraño, cambiante, sofocante e insoportable que yo mismo he creado, te moldee en mi mente tal como me gusta, solo para descubrir que, maldición, fuiste así desde el principio. Mi psiquis tonta, creyó tener el poder de olvidarte, de bloquearte fuera de mi sistema, de arrastrarte a lo más profundo de mi olvido. Lo repito, que psiquis tan tonta.
No es que realmente me importes, es más que seguro que Alí se sienta travieso durante estas temporadas, y camina por los oscuros senderos llevando a cabo un casting para quien en un futuro será su Beatriz.  Llevas la delantera, tus características principales han hecho de ti una musa eterna de increíble potencial, pero de deplorable significación. Hablemos de algo, lo que sea, hablemos en pro de la sabiduría inherente al asunto, y de su existencia casi realista. Te diré de que hablar, de mi lengua, esa misma que muerdo para no llamarte, esa misma que en las frías noches te dio relativo abrigo, esa misma que en conjunto con mi boca hoy te dicen que te vayas al diablo.
Pero hey, perdóname si te sientes ofendida. Diré algo bueno de ti.
El sexo ha sido bueno, teniendo en cuenta su carácter estrictamente prohibido. Solo podría estar justificado conociendo todo acerca de su limitada existencia y además de esta limitante quiero mencionar otras más que te acompañan, pero no hay tiempo, no tanto como cansancio acumulado, ni kilómetros recorridos por tu parte, touché. Ahora, si no te importa:
 Café por favor, para los nervios. Quizás algo de brandy disuelto en él, y ¿por qué brandy preguntarás? si jamás lo he tolerado, pues verás, a ti tampoco te tolero ahora. Pero igual te tomo.
Es preciso indicar que el tema primario sigue en pie, y eres tú, tú y tu falta de capacidad sensorial o lo que sea que te impide notar que, pues en realidad desde hace mucho, estoy aquí. No te disculpes, pues yo no lo haría. Es por eso que me alejo. El problema siempre fui yo que estuve allí, dispuesto a sostener tu pelo para lo que fuera que te llegara a estorbar. En el momento equivocado escuchando las cosas equivocadas y demás mamadas provenientes de tu boca.

Lágrimas, ¿para qué? Si ya todo se ha ido, si todo ahora ha terminado, nuestra pequeña y significativa amistad es ahora solo un lejano y derruido vestigio de lo que fue, de lo que pudo ser. Pase lo que pase seremos amigos de toda la vida, en la distancia y el olvido quizás, pero existiendo mutuamente, a la par. Como lo que sea que pudimos llegar a ser, como aquello que pretendemos ser, pero que carajos digo.
No se puede determinar una conclusión certera acerca de esto, no podemos fingir que nada ha pasado, aunque lo desearía, me ahorraría este amargo proceso de aceptación de los hechos, este deleite de decir la verdad, aunque sea en un texto viejo y amarillento, aunque sea con palabras vacias. “vacias”. Simplemente expondré un par de consideraciones que debemos tener en mente al leer este texto.

La primera indica al lector que esto no es acerca de él, por más que le gustaría, no lo es, es acerca del mundo que está alrededor, es quizá necesario ser especifico, poner nombres también, pero no lo haré, omitan egocentrismos absurdos, suficiente tienes con el tuyo, si, de nuevo tú. La segunda consideración indica que probablemente este mintiendo acerca del tema, pero posiblemente no, todo puede o no ser un invento literario. La tercera y última dicta expresamente lo siguiente: “me vales madres”.





-el nuevo

domingo, enero 13, 2013





Alí se ha encontrado con su propio demonio, barrera tan alta como él mismo. Fuerza inamovible, no por naturaleza, sino por convicción personal. Estruendo incorregible, rumbo ensordecedor.

Algo como esto debería ser prohibido, prohibido tenerlo al alcance y no poderlo sostener ni con el final de las manos. Pero entendamos que clase de manos posee Alí, aquellas cuyo único objetivo por momentos prolongados ha sido buscar la senda correcta, realizar los movimientos adecuados, deshacerse de lo que sobra y guiar a la contraparte, ya sea tímida o torpe. Esa clase de manos porta Alí.

Volvamos en primera persona. “El carácter prohibitivo se vuelve exigente y mandatorio para mi razonamiento inmaduro. Decido no verlo, pero… ¿qué ocurre entonces? Lo obvio, estrellarme contra el muro de la verdad concreta, del desentendimiento inducido, ese mismo que privó a Ícaro de sus preciadas, ese mismo que me derriba, con constancia. No me encanta la idea, es tonta, no corresponde a nada de lo que he creído antes, y dejando de lado mis estúpidas creencias, no corresponde a lo que yo quiero, eso quizás tenga un poco más de valor, pero al final no tiene importancia. “– Alí.

Fue la noche quizás, que con su agrio frio plantó en lo más profundo de Alí el pensamiento erróneo de la realidad, es quizás que ha pensado demasiado en el papel que interpreta, su rol. Él forma parte del cosmos, del espacio que lo rodea, pero no forma parte de nada en la nada misma, aunque lo quisiera con fuerza sobrehumana, nadie lo quiere aceptar, tal vez por miedo, más que razonable.

Siempre sabe a dónde mirar, al menos en el cielo nocturno. “amigo Orión, tu que me has visto vivir debo decirte que, Beatriz ya no forma parte del juego, es prudente mencionarlo ahora. Se trata de algo más, de algo inalcanzable, como tu Algol, como tu Betelgeuse, algo que ha declarado todo lo bueno pero de una forma mala.”-Alí.
Confuso lo sé, pero aun así entendible por el lector idóneo. Si, tú.

Hablemos de amor, no, mejor obviémoslo. Hagamos las cosas sencillas mientras se puedan, ya que ese demonio hallado no tardará mucho en consumir por completo, cual selfdestruction vortex, lo que resta de Alí. Obviemos el amor por el simple hecho de que no existe, no existe más para nadie, solo hay miedo a la soledad. Si tan solo se diera cuenta de esto la felicidad nos alcanzaría, tan rápidamente, en ocho minutos de bajada, quizás un poco más por la subida. Estoy desvariando, yendo en círculos directo a la cara. Lo lamento.


Esto termina como empezó, sin una idea clara del rumbo, sin un MENSAJE DIRECTO, sin motivos aparentes y sin resultados inminentes. [Pendiente]



Tlahui