
Tengo un corazón compasivo y unas manos que creen en los milagros aunque parezcan imposibles. Pero son tan perezosas y tan impuntuales como hermosas las tristezas que recorren los alrededores. Podre asegurar el éxito ya que aprendí una nueva forma de plasmar la inspiración adquirida. El método mas infalible hasta ahora consiste en ignorar siempre lo que alguna vez creí. Aunque esto signifique aplastar las ideas que emergen y arrojarlas al interminable torrente del olvido.
Ahora tengo la certeza de que mi mente esta llena de palabras que posiblemente encajen. Las líneas no se han parado veo mas claro y me escucho cada vez mejor. Pero sigo sintiendo la falta de honestidad y la ausencia irremplazable de la belleza textual. Al límite de mi tolerancia observo el rumbo de estas frases coincidiendo con mis pesadillas. Pero que más da si se parecen al trapecista que conocí detrás de un escritorio. Y que más da si todo o casi todo lo alcanzado salió de otra manera. Al final de cuentas tenia que hacerlo así que diré que fue un buen intento.