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Tlahui

Fuera del entendimiento regular de las personas, mas allá de los parajes mas lejanos, oculto de la mirada de curiosos y pensamientos de estudiosos, expuesto a la ciega confianza de los mares de la ignorancia, está el hogar del alacrán.
Aquel sitio donde se posan las ideas flotantes de cuestionada fiabilidad, encontraras al Tlahui, fabricando con relativa facilidad las palabras que halan del espacio ingrávido a los pensamientos que alivian los pedos mentales.

martes, septiembre 21, 2010

como leer en la oscuridad


Esta parece la mejor forma de empezar un texto que no tiene un rumbo aparente. Desde que surgió de los confines de la mente no tenía una razón de ser. Siguió avanzando a través de las paredes inexistentes rompiendo las barreras de la trascendencia regular. Y después de tanto esfuerzo o al menos más del acostumbrado logro salir de allí.

Una vez afuera logró adaptarse al medio con una facilidad impresionante y con gran aceptación. Usó sus facultades descriptivas para capturar la imaginación de todas las personas que se acercaban. Iba de mano en mano sin importarle ni la edad ni condiciones sociales ni religiones. No cometió ningún error aproximándose cautelosamente a las mentes endebles atrofiadas por la terrible propaganda. Se hizo una fuente primordial de inspiración para los enamorados que lo buscaban con frecuencia. A los desahuciados les brindó esperanza y a los ancianos les dio un anhelado pasatiempo.

Sus líneas hablaban de cualquier cosa que se pudiese imaginar una persona común y corriente. Aunque también una que otra mente destacada encontraba un tema que valía la pena estudiar. Todo dependía de lo que el lector quisiera ver en aquellas corroídas y amarillentas páginas. Desde la simplicidad de un poema hasta la complejidad de la más desarrollada teoría cuántica.

Un día de aquellos las cosas se tornaron grises para aquel texto tan extrañamente familiar. La gente empezó a preguntarse de dónde provenían aquellas palabras plasmadas tan precisas y acertadas. Ese fatídico día fue el más infame dentro de la decadencia existencial de ambas partes. Como es común las personas comenzaron a asustarse por lo desconocido que resultaba aquel texto. Sus pequeñas mentes no lograban captar la esencia primordial y la simpleza de su funcionamiento. Dejó de ser leído por muchos para ser el objeto de estudio de mediocres pseudocientíficos. Pruebas fallidas de todo tipo aunado a la frustración humanamente natural fueron las únicas constantes.

Pensamientos erróneos de mentes intimidadas concluyeron que aquello que expusiera su ignorancia debía ser destruido. Finalmente se decidieron por quemarlo cual hereje en tiempos inquisitorios y no hubo marcha atrás. Sólo pasaron dos semanas y poco más de tres días desde que aquel texto llegó. Dos semanas en las cuales aceptó e inspiró a tantas entidades tan desconocidas para él.

A final de cuentas somos seres oportunistas y regocijantes en la pequeña isla llamada ignorancia. No es nuestro destino aventurarnos más allá de donde llega nuestra limitada visión e imaginación. Vivimos cómodos en el cosmos que nos hemos “explicado” a nosotros mismos tan falsamente convencidos.

No logramos entender que el autor de aquellas hojas altamente corroídas era un ser anterior. Proveniente de algún ciclo primigenio paralelo a nuestra etérea realidad y lleno de conocimientos arquetípicos. Sólo buscaba ponernos en contacto con nuestro psique para así poder mutar en pro nuestro. Tal vez sólo buscaba sacarnos de nuestro desgastado nivel espiritual en el que estamos inmersos. Seguramente aquel texto jamás volverá a nuestras manos sino hasta dentro de algunos extraños eones.


por pepe