A través de los años he recorrido mas de un par de caminos inciertos que me han llevado a los lugares mas extraños, he caminado toda mi vida y aun no me siento cansado, solo un poco fatigado. Las suelas de mis zapatos se ven gastadas, pero sigo de pie.
Algunos de los caminos han terminado en brechas oscuras difíciles de circular, a pesar de eso no me he detenido ni arrepentido, porque me han servido para algo, aunque aun no estoy consciente de para que. Otros me trajeron con dificultades hasta donde estoy ahora, no puedo regresar, aunque no lo he intentado algo dentro de mi actúa como si tratara de impedírmelo, creo que ni siquiera quiero hacerlo, ese algo me ha persuadido, no miro hacia atrás.
Nunca antes había dudado ni titubeado, me he comportado con cierta seguridad, con un aire de certeza a cada paso, incluso lo han visto como arrogancia, soberbia, prepotencia, pero no.
Ahora estoy parado en esta esquina, miro hacia arriba y veo el letrero que dice "vida", ahora entiendo todo, tarde o temprano tendré que decidir por cual camino seguiré, se agota el tiempo y no se si cruzar la calle y arriesgarme a lo peligroso que es el trafico a estas horas, o si dar vuelta a la derecha sobre la acera. Si decido cruzar sabré muy bien hacia donde voy porque lo puedo ver desde aquí, pero si decido dar vuelta, si doy vuelta sobre la acera hacia el lado desconocido no se exactamente que es lo que encontrare, de algo estoy seguro, no hay marcha atrás.
En que dilema me he metido, empiezo a creer que tal ves de eso se trata todo esto, muchos se encuentran cruzando la calle, puedo verlos, algunos tranquilos y otros apresurados, unos cuantos afortunados tienen la ayuda de los que controlan el sistema, pero la mayoría no.
Ya han atropellado a un par, están en el suelo, nadie los auxilia, los autos siguen pasando por encima de ellos, aun así la gente continúa cruzando, no notan su existencia, los han excluido, los han ignorado, no tienen precaución.
Una gran cantidad ha llegado satisfactoriamente al otro lado, pero parece que ya no saben que hacer, algo me perturba, no he visto a uno solo circulando hacia o desde la acera de mi costado. Dentro de un rato le estorbare a la gente que quiere cruzar, entorpeceré al sistema, me empujaran y se enfadaran conmigo. La gente acelera su paso, no veo nada claro, todos en la acera de enfrente se ven consternados, confundidos, no es lo que querían, están dejando de sonreír, empiezan a pelear, solo quieren volver a ser pequeños.
De repente hago lo impensable y miro hacia atrás, pero no veo nada, solo el vacio de una vida sin riesgos, a diferencia de los demás tengo la necesidad de cambiar, de salir de esa calle tan concurrida, por mas que espero el trafico no termina, doy un par de pasos y todos alrededor miran expectantes, odio que miren mis acciones, no se que buscan o que quieren de mi, solo se que me incomodan, camino hacia mi derecha, se esta haciendo de noche, las luces del camino iluminan mi paso, y me encuentro con lo que jamás se me ocurrió.
Ya sea cruzando la calle, doblando en las esquinas, tomando retornos, o estorbando en la acera, esta vida se trata de algo, avanzar. […]
Por pepe
